3 países, 8 ciudades, 13 aviones y 6 hoteles en 10 días

El viaje en cifras

Ha sido éste del que acabo de volver un viaje extraño, un viaje con muchos hechos, pero pocas historias. Me explico, un viaje donde han pasado muchas cosas, pero poco reseñables. Como resumen:

  • He visitado 3 países (EEUU, México y Colombia)
  • He tomado en 10 días un total de 13 aviones
  • Me he levantado 4 días a las 5 de la mañana o antes, dos días a las 4:30, casualmente dos días en Colombia gracias al “maravilloso” trato que siempre me prodiga Fede (conocedor de lo poco que me gusta madrugar…)
  • He dormido en 6 hoteles diferentes + una noche en el avión
  • He visitado 8 ciudades diferentes (especialmente memorable el miércoles pasado que estuve el mismo día en Bogotá, Cali y Medellín…recorrido express por Colombia)
  • Me leí 3 libros; el interesante thriller sobre el mundo del fútbol que me dedicó su autor el periodista ecuatoriano Jaime Cevallos, un ensayo sobre la figura del emperador Maximiliano que “reinó” en México durante 3 años en el siglo XIX apoyado por Napoleón y el estudio sobre el sexo de Talese basado en las investigaciones del voyeur profesional de Colorado que se compró un motel con tal propósito (El Motel del Voyeur). Adicional me dio tiempo para comenzar la última novela de Cercas sobre su tío falangista fallecido en la Guerra Civil.
  • He visto 6 películas en los vuelos; ninguna para el recuerdo.
  • Eso sí, he tenido alguna comida memorable que explicaré luego pero también muchas cenas en hoteles, destruido por el tute que llevaba.

 

Respecto al tema cenas, sin duda,  uno de mis favoritos; destacaría la cena inicial recién bajado del vuelo que me llevó a Miami vía Londres con nuestro socio en USA, mi amigo asturiano Javier, que tuvo el detalle de llevarme al Gabbiano en una terraza con vistas a la bahía de Miami y donde nos bebimos un par de buenas botellas de Cabernet del Valle de Napa. Espectaculares los papardelle con bogavante que nos sirvieron para digerir el vino….

También disfruté como un enano la comida en Guadalajara con Gustavo nuestro abogado que siempre nos trata de lujo. Espectacular el corte de carne de casi un kilo que nos metimos al buche en el Corazón de Alcachofa. Por cierto, magnífica la recomendación de vinos mexicanos que nos dieron (lo apunto para recordarlo: Santo Tomás Único). Hacen magníficos vinos en México, aunque caros. Es un viaje que tengo pendiente, visitar el Valle de Guadalupe y las bodegas en la Baja California Norte. Por no hablar del tequila Reserva de la familia D. Julio con el que acabamos la comida.

Con Jorge y Pau cenamos en México…como siempre en el sitio de moda; ahora debe de ser el Centralito en la calle Anatole France.

 

Finalmente, por curiosa, entre reunión y reunión, no dejo de mencionar la única comida en la fría y lluviosa Bogotá en el Restaurante Pórtico hacía Chía.

Pedí un rico ajiaco que me asentó el estómago.

Y yo tenía a Yeymin por gran gourmet hasta que se pidió la paella valenciana…

 

 

 

 

 

 

“Mi negro”: Variación pronominal de la 1era persona singular

“Mi negro” … de esta manera impagable definió Feliciano Lagastica su experiencia con el servicio en Panamá ante el incremento de la inmigración colombiana en el país. Y es que Feliciano, aparte de tener nombre de novela de realismo mágico latinoamericano, está dotado del don de la palabra. Tiene labia que diría un castizo. Además, Feliciano es nuestro Responsable de Operaciones en Colón (Panamá) y, como le dijo la camarera colombiana en La Rana Dorada del Casco Viejo, Feliciano es negro; más negro que moreno sin duda.

Feliciano es ingenioso; es cierto que últimamente siempre me da la sensación de necesitar apuntar las frases que escucho. Rodeado de fenómenos como Albert y Mario en el comité de expansión hay que estar ojo avizor para no perdérselas (o tener a Jordi siempre atento apuntándolas). Lástima no tener ya la memoria que tuve.

comiendo en arrecifes colon

Estábamos comiendo patacón relleno y pargo frito en el restaurante Arrecifes de Colón (ciudad maravillosamente decadente donde hace un año me envenenaron junto con David F. con un caracol llamado Cambomdia), y celebrando el Consejo recién concluido cuando surgió el eterno tema del servicio en Panamá. Ya he escrito previamente algún post al respecto, creo recordar que con la anécdota del Haagen Dasz cubierto de hielo que no me querían cambiar pues lo había abierto (sic) y sé que es un tema recurrente, pero son los panameños los primeros que siempre sacan el tema de la desidia y falta de interés del servicio en el país y especialmente en Colón.

No hay mentalidad de servicio a pesar de ser un país de servicios” apuntó con razón Oriana (la que maneja los dineros en Panamá).

Afortunadamente la inmigración de colombianas y venezolanas está mejorando el nivel” dijo Federico barriendo para casa.

No quedó claro a qué nivel se refería lo que generó cierta polémica sobre el tipo de bares que frecuentaba.

Josep María y yo nos limitábamos a asentir y pelearnos con el pargo (el mío capaz de alimentar a todos los presentes). Fue en un momento de pausa cuando Feliciano Lagastica contó su experiencia con la camarera colombiana. Lo contó y todos necesitamos un tiempo de reflexión, tiempo para masticar y deglutir la frase que todavía sobrevolaba la mesa. Pareció algo natural, algo ocurrente, algo que no estaba premeditado. Y eso fue precisamente lo gracioso del tema. No acabábamos de entender por qué una sola frase dicha en el momento justo podía haber generado ese silencio. Es más, yo todavía no entendía qué había generado ese interés de toda la mesa.

Hasta que Josep María (a falta de Jordi) levantó la liebre. Sabe más el diablo por viejo que por diablo. Aplaudió la ocurrencia y me hizo caer en la cuenta de la genialidad de la misma: “Mi negro; si alguien me atiende así, con la variación pronominal de la primera persona singular, le doy lo que me pida”.

Me pasa en México con los amigos queridos; allí es habitual, que no en España, que me traten de Mi Juan; reconozco que al principio me chocaba (y que no me veo respondiendo con la misma forma gramatical contradictoria) pero, sin duda es señal de cercanía, de complicidad. No eres tuyo, eres mío. ¿No es algo incluso parecido a estar enamorado? Pues bien, que una camarera colombiana afincada en Panamá te trate así supuso un estado de infinita emoción para Feliciano y nos lo quiso expresar de una manera tan gráfica que, inmediatamente supe que el próximo post de este Viajero estaría dedicado a él. ¡Gracias amigo!

Veníamos de una semana intensa: Bogotá visto y no visto, Medellín llegada por la mañana y vuelo a última hora para Panamá…eso sí, conocimos la nueva bodega que inauguraremos recientemente en Girardota Medellín.

Sigue creciendo Logisfashion Colombia con más de 5.000m2 de almacenes entre Bogotá y Medellín y con buenas perspectivas. Con un equipo comprometido y profesional liderado por Federico. Con el apoyo de Eva ya totalmente colombianizada como pude comprobar.

Ah, se me olvidaba, y con la incorporación en el equipo comercial de Yeimin que, sin duda, nos va a aportar una gran punch comercial. Gran gourmet como me pudo demostrar en la magnífica comida con la que me deleitó en La Fragata. Estupendo el ceviche con cilantro, ricos los calamares y algo más soso el pargo.

 

Y para acabar el periplo panameño antes de viajar a Santiago, cenamos con Leo en el Cabana en el edificio más cool de la Ciudad de Panamá. Diseñado por Philip Stark nos lo enseñaron en profundidad. Miami en Panamá con costes de administración de 80.000$ mensuales!!!

 

 

Historias en Medellín

Aterrizo en Medellín, Colombia justo un mes después de estrellarse el avión del Chapecoense. Como el vuelo es directo desde Madrid y he dormido abundantemente llego con ganas de cháchara. El taxista, Mauricio, es muy atento y también tiene ganas de charla durante el trayecto entre Rionegro (donde está el aeropuerto) y la ciudad de Medellín. El primero está en una montaña, en zona fría que llaman pues está a más de 2.000 metros de altitud. Es una zona de desarrollos chulos de condominios pero nunca nadie parece interesado en irse a vivir ahí…porque hace mucho frío.

Hay que entender lo que es hacer frío. 😬Probablemente nunca han bajado de 5 grados positivos pero…todo es relativo.

En fin, como ambos tenemos ganas de cháchara le pregunto a Mauricio por los costes de las promociones en esa zona. Cierto que suelo hacerlo habitualmente y tan cierto es eso, como que, con los cambios de moneda (especialmente complicado el del peso colombiano pues las cifras son inmensas), me olvido o, mejor dicho, me lío y no me acuerdo. De hecho ya no me acuerdo de los precios que me dio. Sólo que a él le parecían altísimos, lo noté cuando me miró de reojo por el espejo al dejar caer la cifra pensando que yo me escandalizaría y a mí me parecieron razonables (probablemente mi perspectiva no es la correcta pero el cálculo me salió a menos de 100€ metro cuadrado por el terreno).

Mauricio disfrutó mucho más cuando le pregunté, cambiando radicalmente de tema, por el avión del equipo brasilero. Resulta que el piloto, a la sazón el dueño de la compañía boliviana que sólo tenía ese avión chárter, iba habitualmente justito de carburante. Esta vez lo iba especialmente y, en el momento del acercamiento, se reportó un avión de Viva Colombia que venía de la isla de San Andrés con una emergencia (no me extraña en los aviones de Viva Colombia). Al reportarse le dieron prioridad y obligaron al otro avión a dar un par de vueltas previo al aterrizaje.

El irresponsable piloto, para ahorrarse la multa de 25.000$ por ir corto de carburante, cruzó los dedos y dio la primera vuelta. En medio de la segunda los motores se apagaron y se estrelló contra un cerro. Y así se acabó la historia del Chapecoense y de la compañía aérea. Dicho sea de paso, este mismo avión transportó a la selección argentina el mes anterior. ¿Por qué siempre estas cosas les pasan a los débiles? Me acuerdo ahora del pobre Cleber Santana que pasó sin pena ni gloria por el Atleti y que se mató en el accidente …eso sí  ¡vaya golazo le marcó al Madrid en el Bernabéu cuando ya jugaba cedido en el Mallorca!

Todo esto me lo acaba de contar en las últimas rampas previo a llegar al valle donde se ubica la ciudad de Medellín. Y mientras me lo cuenta nos pasan los ciclistas que previamente han escalado la montaña y ahora se lanzan tumba abierta montaña abajo. Esto no me sorprende pues es habitual. Lo que si me choca es cuando somos sobrepasados por un chaval en monopatín. No exagero si afirmo que superaba los 60 kms/hora. Por supuesto sin casco ni mariconadas tipo coderas…angelito.

Como no me llegaba el equipo hasta bien entrada la noche, aproveché la primera noche en Medellín para ir a conocer algún restaurante de moda. Ya os he hablado varias veces de uno de mis favoritos, “Carmen“pero me recomendaron probar el OCI (os dejo un video más abajo). No me consiguió mesa el concierge del Intercontinental –Sí, está viejo, pero cómo me gusta pensar en las fiestas con fieras que organizaba en él, Pablo Escobar y sus acólitos del Cártel de Medellín– pero me insistió en acercarme pues en la barra podía esperar mientras picaba algo. Así hice, pero la barra estaba desbordada por lo que opté por otra opción menos multitudinaria. Al día siguiente nos esperaba tralla y de la buena.

Apostando fuerte por Colombia

Y es que estamos apostando fuerte por Colombia. Sabemos que no es un país fácil y que la fortaleza del dólar le ha golpeado fuerte (como a la mayoría de países latinoamericanos) pero en moda es una potencia, y especialmente en Medellín. Marcas como Cueros Vélez, Crystal, Agua Bendita, Maaji, Onda de Mar, Leonisa…no sólo son potentes a nivel nacional, sino que exportan de manera importante. En breve contaremos también con operaciones en Medellín completando las que ya tenemos en Bogotá y el potencial del mercado es inmenso.

Y que amables fueron los clientes con los que estamos trabajando mano a mano para crecer en Medellín (ya os iré contando) que nos invitaron a cenar en un restaurante nuevo en el Poblado. Maravilloso el Etéreo. Yo me tomé un pescado de la zona del Pacífico (charne) que me pareció delicioso. Todo regado con cervezas Club Colombia nosotros y sin alcohol los que conducían pues las multas si te pillan tomado son de escándalo; no sé si hice bien la conversión, pero me hablaban de ¡38 millones de pesos que son más de 10.000€!!!!.

Al acabar yo me volví para mi hotelito. Peor suerte tuvieron Fede y José María que, al coincidir con Colombiatex, no encontraron hotel o, mejor dicho, sólo encontraron uno en el Centro que pareciera ser tuviera también otros usos: el Motel Gallery….😜

Adiós 2016….bienvenido 2017

👍Se cierra un año apasionante; el primero tras la aprobación del Plan Estratégico en Logisfashion Visión 2020 que nos tiene que llevar a facturar en dicho año 50 millones de euros…Ahí es nada. Especialmente orgulloso del mismo porque es el primero que parimos entre todos en el equipo de Logis….

Y el equipo crece y crece, con gente cada vez más formada, con gente joven que cada vez nos aportan más cosas a los que ya no somos tan jóvenes, aunque tengamos el espíritu (eso no nos lo quita nadie) y la experiencia (que nos quiten lo bailao 😜).

Este año vamos a superar holgados el objetivo que nos habíamos marcado de los 25 millones de € con crecimientos importantes no sólo en los países donde hace poco que hemos desembarcado como Panamá y Colombia, sino, y muy especialmente, también en Europa. Hemos ampliado las instalaciones de Madrid y estamos a tope gracias a las entradas de nuevas cuentas como Funidelia y Barbour; seguimos creciendo en Barcelona con la primera ampliación del almacén de Riudellots que se verá complementado con un nuevo altillo durante 2017. Porque crecen nuestros clientes (mención destacada para el ecommerce que ya supone el 50% de nuestras ventas en España y creciendo) y porque conseguimos atraer a clientes nuevos (pronto comunicaremos ese cliente italiano de lujo que dejará sus instalaciones en Italia para trasladar su logística a Girona creando más de 30 puestos de trabajo…gran noticia, ¡sí Señor!!!).

Y como todo este crecimiento, y el que se prevé para 2017 no se hubiera producido sin un incremento de los equipos de Central, en proyectos, en sistemas, en servicios corporativos, nos hemos visto obligado a crecer también en espacio de oficinas porque esto parecía ya el camarote de los Marx. En enero nos mudaremos a nuestras nuevas oficinas en Santa María con más de 450 m2 y unas instalaciones como las que un equipo como Logis se merece…jeje.

¿Y qué proyectos tenemos para 2017?

No paramos, ni queremos, ni podemos porque nos lo pide el cuerpo. Tenemos que seguir creciendo a ritmos superiores al 20% y eso sólo se consigue con la maquinaria muy bien engrasada, con los procedimientos y sistemas adecuados y el equipo preparado y formado para manejarlos.

Apostamos a tope por Chile con un nuevo Centro de distribución para el retailer de productos de hogar CasaIdeas. Será un centro completamente automatizado de 14.000m2 que nos permitirá abordar nuevos clientes en el país andino. ¿Será también nuestra cabeza de playa para el Perú? Sin duda, ese es el objetivo para el 2018 y allí estaremos.

Queremos seguir creciendo en EEUU, Panamá y Colombia (donde se prevén muy buenas noticias para el primer trimestre) y, por supuesto, seguiremos apostando por México y el crecimiento del ecommerce en el país (a pesar de Trump…). Nuevas cuentas como Salvatore Ferragamo o Tous así lo atestiguan.

Y en otros servicios queremos apostar por nuestra colaboración con Ibercondor en transporte internacional. Debemos de cerrar el círculo de nuestro servicio, desde el origen (China, Vietnam…) hasta el destino final allí donde vendan nuestros clientes.

Cada vez más somos un “player” global y ese es nuestro objetivo. Desde nuestra modestia, competimos con las grandes multinacionales de la logística (los McDonald’s) en la gestión de la cadena de suministro global de nuestros clientes, aportando especialización y servicio frente a marca y estandarización, cercanía y flexibilidad frente a costos de central y rigidez…

¡A por ello equipo!

 

¡20 años no se cumplen todos los días!

Resulta que un 21 de octubre del 96… hizo 20 años la semana pasada, 3 chavales recién graduados en el MBA del IESE, unos ingleses locos y 4 experimentados hombres de negocio, nos citamos en una notaría de Barcelona para constituir LOGISFASHION S.A.

La que en principio, según nuestro plan de negocio iba a ser Logismoda pero que por azares del destino acabó internacionalizándose con el fashion. La que empezó con un capital de 36 millones…de pesetas y con un pequeño almacén en Palau de Plegamans. La que no tenía clientes pero si mucha ILUSIÓN. La que acabó convirtiéndose en la multinacional de logística especializada en fashion y ecommerce más importante de España…y yo no conozco ninguna europea que se le parezca si nos centramos en el tema de la especialización “nuestra razón de ser”. La que facturará este año a nivel mundial más de 25 millones de euros y tiene que llegar a los 50 en 2020…

Pues bien, Logis cumplía 20 años y había que celebrarlo. Por eso y aprovechando la puesta en marcha de nuestras filiales en Colombia y Panamá, durante los meses de septiembre y octubre tanto el comité de dirección, como el ya veterano Consejo nos hemos desplazado a esas tierras con objeto de conocer mejor la realidad actual de la compañía y, como no, celebrar tan magno acontecimiento;

¡que no se cumplen 20 años todos los días!!

Será por celebrar, ya celebraremos la apertura de nuestro primer centro logístico en Palau de Plegamans o nuestro primer cliente en enero del 97. ¿Cuál fue el primero? Depende, al primero que facturamos no tuvo mucho que ver con prendas y si con hierros que hubo de sacar a mano, entre los 3 emprendedores (Carlos Villa, Juan Martínez y el que suscribe), de un almacén lúgubre de la tienda de C&A  en la calle Pelai en una noche helada de enero barcelonesa. Si hablamos de prendas fueron unas 150 prendas de niño de un cliente de ropa infantil ya quebrado hace mucho tiempo de nombre Next Generation. Allí entró a apoyarnos nuestra primera empleada; Estel, que luego nos reconoció que pensó que estábamos locos…y  que, ¡20 años después sigue con nosotros!

Hemos tenido de todo en estos 20 años. Y hemos tenido de todo en este viaje. Desde el temblor en Medellín nada más llegar al hotel y que viví en una planta 15, hasta las aventuras en la selva con el Presidente, las serpientes y los caimanes. Restaurantes de todo tipo en la bella Cartagena, rones en el Café Havana y tequilas donde no tocaba.

Me detengo en lo del temblor porque, si bien he vivido muchos en México, me asustó la presteza con la que los locales abandonaron el hotel tirándose en tropel escaleras abajo. Fue una escena realmente caótica pues todo nuestro piso estaba ocupado por los corredores de una vuelta ciclista a Colombia para veteranos que, bicicleta al hombro como si fuera el fin del mundo, tomaron las escaleras y se lanzaron a tumba abierta. Arrasaron con lo que encontraron y esta sensación de huida desesperada me aturdió. Yo siempre mantengo la calma en estas situaciones y adicionalmente bajaba detrás de un ancianito que llevaba su ritmo en zapatillas de andar por casa y que fue completamente arrasado (él y yo que no me atreví a dar el paso) por la horda ciclista. Quedó la anécdota en un susto (y en la pérdida total de dignidad por parte de los ciclistas que bajaron a tropel y en paños menores) y, tras una cena en el maravilloso Carmen, hubo que regarlo con algún que otro ron en la terraza del hotel Charlee (único sitio al que se puede ir en el antaño animado Parque Lleras ahora tomado por los bares de chicas de “prepago”). Por cierto, vaya tormenta mítica que nos echó materialmente de la terraza. Bueno, para ser precisos, echó a todos menos a los de siempre…

cartagenaHablando de restaurantes, y mezclando viajes, nos defraudó Harry Sasson en Bogotá (hasta el punto que ni tocamos el que había en el Charleston Santa Teresa, nuestro hotel de Cartagena. No falló el Carmen de Cartagena (lógicamente de los mismo dueños) y El Gobernador by Rausch en un precioso hotel boutique de los que tanto abundan en Cartagena. Deliciosos los ceviches de La Cevichería y el Café del Mar para tomar un roncito viendo el mar a la noche. O bien, si no estáis alojados allí, el Santa Clara y su patio para tomar una copita (que pena los sonidos artificiales selváticos que le ponen creyendo que es lo más y que es lo  más molesto y menos apropiado que se me ocurre…)

Eso sí, donde sea,  siempre acompañado de un gran anfitrión como Carlitos; ya sea a las islas del Rosario en lancha con la nevera repleta de vitaminas para hacer más ameno el viaje, ya sea a visitar el pasado colonial de Cartagena con el Castillo de San Felipe y el monasterio de la Mola, ya sea a los mejores restaurantes, a comer langosta caribeña o pargo “achicharrado” o ya sea al Tayrona a ver animales en un entorno idílico (aunque reconozco que más aventurero de lo que pedía el viaje…)

tayrona

“Con las manos en la masa”

La verdad es que al escribir esto ya he pasado nuevamente por Bogotá. Llevo una racha de viajes que se me hace difícil planificar los posts y llevar una bitácora  accesible para quien me siga. Siento, por ello, mezclar historias o restaurantes que pertenecen a viajes diferentes. Puede ocurrir y tampoco me preocupa demasiado pues el orden no ha sido nunca el objetivo de este humilde blog.

Así, puedo hablar de 2 visitas al precioso hotel de la Ópera en Bogotá (uno con el Comité y otro con el Consejo…); justo al comienzo del Centro Histórico la Candelaria y a 2 pasos de la Plaza Bolívar donde se sitúan los edificios más representativos de Bogotá: la Catedral, el palacio de gobierno, el ayuntamiento, la casa Nariño (hogar del Presidente) y el Palacio de Justicia. Éste último totalmente remodelado tras ser destruido en 1985 tras la toma del mismo por el grupo guerrillero M19 y el posterior asalto que no hizo sino aumentar la carnicería del ejército colombiano que no dejó vivo ni al tato (bueno, alguno que luego fue alcalde de Bogotá sí que salió vivo). En total más de 100 muertos con varios desaparecidos que, muchos años después, fueron reconocidos en fosas comunes…no suena bien, ¿verdad?

en-la-candelariaAhora intento darle forma porque esto me lleva a muchas historias apasionantes que son hitos del psique colombiano. El primero, como no, me hace enlazarlo con el reciente referéndum (justo mis viajes fueron 2 semanas antes y una después del fiasco). Lo que iba a ser la fiesta de la paz se convirtió en una pesadilla para muchos colombianos de buena fe. Nadie entiende desde fuera que se vote NO a un proceso que traería la PAZ después de 50 años de barbaridades. Por muchas concesiones que se hagan y después de una campaña donde las voces en contra eran mínimas aunque poderosas (Uribe, siempre Uribe…), por sólo 50.000  votos y en unas elecciones donde hubo casi un 60% de abstención, los colombianos, en todo su derecho pero de manera, reitero, poco comprensible lo rechazaron.

Esto abre un periodo de incertidumbre que ha generado una movilización popular nunca vista en Colombia que podría llevar a que se llegara a una solución final empujada por el pueblo y no por los políticos. Y esta podría ser una de las causas del rechazo al proceso: la baja popularidad de sus políticos y, especialmente de su Presidente Santos que, a lo Cameron, pretendió jugarse al todo o nada el Proceso de Paz y le salió cruz…bueno, al menos se llevó el Nobel que algunos opinan era lo que realmente buscaba.

carlos-y-toniAhora está la plaza llenándose de acampados que protestan en general (vi incluso pancartas anti taurinas) y llegan hasta la misma esquina donde se puede visitar la Casa del Florero.

Es este uno de los puntos clave de la Independencia de Colombia (la historia siempre se cuenta como se quiere o como es más divertida). Parece que el robo del susodicho florero o la no cesión por parte de unos hacendados españoles, generó revueltas que fueron el detonante o la excusa para el comienzo de las refriegas que llevaron a la liberación de Bogotá. No es que le de mucha verosimilitud a la historia que, por cierto, me recuerda a una en México con los franceses y unas tartas.

En la peatonal que sale entre el Palacio y la casa del florero, mataron a Gaitán; ese prócer colombiano de los años 50 asesinado por las oscuras fuerzas reaccionarias  (podría haber sido el Kennedy colombiano). Esta sí que es una historia interesante perfectamente relatada por el escritor colombiano (uno de mis tops) Juan Gabriel Vásquez  en su última novela “La forma de las ruinas”. Un imprescindible que también mete en el cóctel la muerte, en la misma zona, del General liberal… Uribe Uribe (siempre Uribe) manejando nuevamente la teoría de la conspiración común en las 2 muertes anteriores. ¡Apasionante!

Es esta Avenida la que lleva al Museo del Oro. Muy interesante (imprescindible un guía) para entender el manejo que del oro hacían los indígenas precolombinos y como debió ser el choque de culturas con los materialistas conquistadores.

con-las-manos-en-la-masaNo me voy sin antes contaros el Curso de Cocina que hicimos con el Comité en la escuela del argentino Mariano Moreno en Bogotá. No cabe duda que este tipo de trabajo en equipo genera un espíritu que no se consigue de otra manera.

Ver como Gonzalo con su afán gallego de la carne cruda destrozó la posta cartagenera (punta de anca sellada y cocida en su salsa aderezada con panela o el azúcar de los pobres) a pesar de los esfuerzos de Toni que, eso sí, prefirió hacerse su propia tortilla de 20 claras de huevo.

Fue sin duda el arroz con coco uno de los platos más sobresalientes de la terna aunque hicimos tanta cantidad que podíamos haber dado de comer a un regimiento.

No faltó el grupo de las chicas con un patacón con hogao. Sencillo pero sabroso. Tal vez nos debíamos de haber atrevido con un sancocho o un ajiaco pero la experiencia estuvo divertida (sobra decir que cuanto más vino tomábamos más divertida se volvía).

 

Una catedral de sal y Andrés Carne de Res

Prometía el primer sábado en Bogotá previo al comité que celebraríamos durante todo el domingo non stop. Fede, nuestro nuevo director en Colombia; profesional de amplia reputación y anfitrión de primera, nos había preparado una visita a las minas de sal de Zipaquirá.

minas de salDentro de las minas los mineros primero, de una manera artesana y luego ya con un matiz más comercial, fueron construyendo galerías en la sal que representan naves de una catedral o mejor dicho estaciones de la pasión de Cristo. No deja de ser una “catedral de sal”, como bien la definió María Isabel, pero impresiona la magnitud de la nave central y ¡Cómo no! las paredes brillantes de sal.

Cuesta entender en la actualidad lo preciado que fue la sal en otro tiempo, hasta el punto de excavar la montaña como lo hacían para conseguir el preciado bien:

¿Alguien sabía que la palabra salario viene de la cantidad de sal diaria necesaria?

Bonito el pequeño pueblo de Zipaquirá, esplendoroso en otra época y que aún conserva la pequeña plaza colonial que le da cierto encanto. Encanto el que buscaríamos más tarde con la visita a uno de mis restaurantes favoritos: el Andrés Carne de Res de Chía.

catedral de salFavorito fundamentalmente por lo diferente que es. Ya hace casi 10 años de mi primera visita a Bogotá y al Andrés (de hecho aterricé y fue el primer sitio donde me llevó Carlitos; yo no podía entender ir a un restaurante a las 5 de la tarde) y después de 5 o 6 visitas me sigue sorprendiendo y divirtiendo igual. Especialmente me gusta ver la cara de sorpresa de los “nouvinguts”. Todo es raro en este restaurante, todo está pensado para que sea bizarro. Y además se come bien y se “parrandea” mejor.

Si vais no dejéis de pedir la empanada de choclo (maíz), el patacón y, como no, el lomo al trapo. Delicadísimo. Todo en ese ambiente  de jolgorio promovido por unos camareros (me dicen que es un punto muy positivo en el currículum de una persona haber trabajado de camarero en el Andrés pues sólo cogen estudiantes que trabajan para pagarse la carrera) que disfrutan con su trabajo.

Con una botella de ron “Herencia” hicimos la tarde entre algún baile que otro echamos la tarde y hasta se nos vino la noche encima (ya había en la mesa algo más que la botella). Cada vez quedaba más claro que en América el tema del baile viene de serie y que en España (Europa en general) el tema va por otro lado. Había que ver a Yuri bailar, incluso a Carlos con sus 2 metros 10cm 😀 y vernos a nosotros 😁… ¡sólo Juanito salvaba el tipo 😉!

en-andres-carne-de-res

¡Retirémonos a tiempo que mañana hay comité y tenemos trabajo por delante!

Mucha Moda y Logística en Medellín

serparahacer colombiatexOs dejé tomando el vuelo de Santiago a Bogotá; 5 horas y media de vuelo que se hacen muy cortas, cuando has cogido el sueño te encienden las luces a traición para dar el desayuno. Para más INRI, escalita en Bogotá y retraso de rigor del vuelo a Medellín (por lo menos Avianca no te los cancela como si le hizo Viva Colombia al pobre Fernando). No entiendo como permiten llevar el nombre de un país a una aerolínea de bajo coste que, por sistema, incumple con los compromisos con la excusa de que son baratos.

En fin, que llegamos al aeropuerto de Rio Negro en Medellín ya bien entrada la mañana sin haber realmente dormido más que un par de horas. Curioso aeropuerto que lo hicieron en el lugar más inhóspito, en la montaña pegada a Medellín pero a más de 2.500 metros de altura. Contrasta, y es interesante, llegar a la bella Medellín, escondida en el valle y con un clima mucho más benigno que Bogotá. Esto afecta también al estado de ánimo de la gente, sin duda mucho más abiertos los paisas que los capitalinos rolos. Es una ciudad que sufrió en los últimos 20 años una transformación radical, pasando de ser una de las más peligrosas de Latinoamérica (especialmente en la época más dura de las guerras entre los carteles de Cali y Medellín con Pablo Escobar a la cabeza) a una ciudad con unos índices de desarrollo importantes y una calidad de vida muy alta.

Medellín;  apodada «Ciudad de la Eterna Primavera», con una población de  2.434.647 habitantes, es una ciudad donde la industria es de las más potentes de Colombia, el paisa  es muy emprendedor y, especialmente en el mundo textil, moda, es el polo productivo y de marcas colombiano más dinámico.A esto se une el trabajo que la gente de Inexmoda realiza para dinamizar la flora industrial de la zona y hacerles entender que para generar valor añadido hay que hacer algo más que producir barato (crear marca, buscar nuevos modelos de venta, exportar…).

director logisfashion colombiaAsí, uno de los motivos del viaje era asistir a la siempre muy interesante Feria de moda de Medellín que en enero es Colombiatex de las Américas (enfocada a fabricantes de tejidos y proveedores de la industria) y en julio  la Semana de la Moda de Colombiamoda (fundamentalmente marcas y muchas modelos luciendo ropa y tipo). Yo, que soy muy profesional, voy a la que interesa;  la de proveedores de la industria textil que no la más glamorosa de las modelos; dejo la parte buena para Pere y José María… ¡sería por eso que Carlos no se quiso pasar!!!

 

En fin, que la razón fundamental, aparte de visitar clientes  (bueno y potente como Crystal  con el que estamos trabajando mucho especialmente en China y que es una empresa con unos niveles de eficiencia que darían mucha envidia en Europa) era acudir a la conferencia que Fernando, nuestro Director Comercial en Logisfashion Colombia, pronunciaría sobre ecommerce y las necesidades logísticas al día siguiente.

medellin

Nos llevamos a Fernando a cenar a mi restaurante favorito en Medellín (el Carmen cerca del Parque Lleras) para que se distrajera y redujera los nervios de verse ante un auditorio de más de 500 personas.

Y funcionó, vaya si funcionó: claro, seguro, con temple, explicándose bien, serio…una gran faena sin duda.

 

 

¡Enhorabuena Fer, el equipo de Logisfashion Colombia demostrando lo que sabe y lo que puede aportar a los clientes!!!

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

¡Felicidades Logisfashion!

Logisfashion

Juan Manzanedo Logisfashion

Un  21 de Octubre de 1996, fundábamos Carlos Villa, Juan Martínez  y yo, Logisfashion S.A. como el primer operador especializado en Logística textil en España. ¡19 años! Se dice rápido, pero vienen cargados de mil anécdotas,  mucho esfuerzo y trabajo  pero también mucha satisfacción al mirar atrás y ver como ese proyecto de negocio del IESE se convirtió en una innovadora y consolidada  empresa multinacional con un excelente equipo humano y profesional  que ahora suma  más de 800 personas y al que quiero públicamente agradecer por su labor y dedicación.

Hoy contamos con naves en España, México,  Colombia, China, Vietnam, Chile,  Miami y Panamá  para dar servicio de calidad a un importante número de clientes que nos han dado su confianza y que nos han permitido crecer, innovar  y expandirnos generando estrechas relaciones y proyectos de futuro.

Podemos decir que nuestro servicio está muy asentado y estructurado. Nuestro valor agregado  frente a otros operadores logísticos, es el de poder brindar  la especialización en el sector textil/moda pero también ser capaces de dar un servicio global a nuestros clientes y seguirlos en su crecimiento y expansión internacional  allí donde decidan vender sus productos.

equipo LogisfashionHace ya 6 años que Logisfashion creó la división de e-commerce, y ha ido creciendo muy positivamente. Como queremos seguir dando  un servicio de calidad y seguir creciendo de la mano con nuestros clientes para satisfacer a un consumidor final cada vez más informado, conectado, activo y exigente hemos invertido mucho en innovación, en sistemas informáticos y en tecnología, para estar un paso por delante de las necesidades específicas de este sector.

Como he dicho en la entrevista que me hicieron en El Vigía (que os adjunto ) :

“Si ahora iniciase de nuevo este negocio, probablemente no seguiría los mismos pasos…pero estoy muy contento de lo que hemos logrado y los retos que tenemos por delante de cara al 2020.  ¡Felicidades  Logisfashion  y a por muchos más!

¡Estos chinos no saben beber!

Licor chinoSi es que son muy raros cuando se trata de beber. Tienen esa extraña forma de cerrar negocios basada en retarse al grito de “kan bei” con la bebida local que sea, a ser posible, la que más se parezca a su Bei jiu (literalmente alcohol blanco).  Es este un licor con el que yo nunca he podido, especialmente por el dolor de cabeza del día después y el regusto final anisado que me repite durante varios días. Además es que no me gusta el anís.

Pero no estamos en China sino más bien en Colombia, donde tienen el aguardiente (que probablemente con el ron 3 esquinas son las bebidas más emblemáticas), o lo que yo primero probé porque Carlitos siempre nos traía de Colombia junto con los chupachups Bombonbum. El aguardiente es básicamente un anís con 40º de alcohol (desconozco cuanto tiene el del Mono en Badalona) que nuestros vecinos de mesa en el Salto del  Ángel en Bogotá, chinos para más señas, estaban consumiendo a mansalva. Como eran las 8:30 pm cuando llegamos, y no cenan más tarde de las 6 y media, la botella que les pusieron cuando nosotros nos sentamos, y que se bajaron en media horita, debía de ser, calculo, la tercera o cuarta.

saltodelangelEran ellos un grupo de chinos, por mucho que Fernando se empeñara en asegurar que eran japoneses, formado por 5 personas, 4 hombres de mediana edad y la novia de uno de ellos que, como es habitual en estos casos, bebía algún jugo sin alcohol. Nosotros les prestamos la atención justa.

Estábamos celebrando la puesta en marcha de las operaciones en Colombia con todo el equipo de Logisfashion Colombia (Diego, Fernando, Susana y Yuri de México que me estaba apoyando en la organización administrativa). Habíamos estado viendo las operativas, los 9 clientes con los que empezaremos a trabajar a partir del 1 de junio cuando nos entreguen la bodega en Zona Franca, las buenas perspectivas, la buena relación con nuestro socio local…todo pinta bien, vaya. También del mucho curro que supone montar una operación así desde cero, de todos los problemas y las situaciones no previstas que nos habían acontecido y nos acontecerían…

Estamos con muy buenas vibraciones de que conseguiremos una poner en marcha la operativa Logisfashion Colombia en breve, esperemos que tan exitosa como en México. Hay que darse prisa porque después viene Miami y Panamá y lo que nos echen.

IMG_1486Reconozco que yo, entre brindis y brindis, tenía la oreja puesta en la otra mesa (porque me había tomado como algo personal entender alguna de las palabras que decían) para poder probar que, efectivamente, no sólo parecían, sino que eran chinos. A todo esto, una vez acabada la tercera o cuarta botella de aguardiente, dos de los integrantes del grupo abandonaron el restaurante, quedando sólo 3. Uno de ellos, el novio de la chica, empezó a dar signos de que no le estaba sentando del todo bien la cena… ¿la cena? Se levantó para ir al baño pero no llegó mucho más lejos. De hecho se cayó en redondo detrás de la mesa. En el momento de caer se intentó aferrar a la mesa desplazándola hacia la nuestra provocando un “choque de mesas” curioso. Nos levantamos todos, se acercaron los camareros, se levantó la novia que intentaba restar dramatismo a la situación.

Ofrecí mi ayuda al ser el más cercano a los hechos (y el de mayor antigüedad en la mesa), ordené a los camareros que trajeran agua para reanimarle porque el hombre estaba tumbado en el suelo, sobre el regazo de su novia que se había arrodillado y nos hacía signos de que no pasaba nada mientras decía de manera sistemática y sin sentido alguno “gracias y de nada” levantando las manos como si no ocurriera nada y la escena fuera muy habitual en un restaurante de Bogotá. Añadía dramatismo a la situación que el individuo estuviera completamente inconsciente pero con los ojos abiertos.

En esto, abrió aún más los ojos e intentó reaccionar. Su única reacción fue empezar a vomitar una sustancia difícil de describir, pastosa y repugnante que inundó la sala de un olor ácido.  “¡Qué asco!” comentamos al unísono descartando cualquier opción de continuar con la apetitosa (hasta ahora) hamburguesa que tenía a medio comer. “sacadlo de aquí” exigí dando por descontado que yo no me iba a acercar ni un centímetro más.

Finalmente aparecieron los 2 chinos que se habían ido y lo sacaron en volandas. Se les cayó varias veces por el camino y ya fuera, lo dejaron retorcido sobre un parterre a la espera de que llegara el taxi que habían pedido. Como la sala era una terraza acristalada, pudimos observar (ya menos preocupados por lo que pudiera pasar) toda la escena de espera, viandantes tomando fotos  (nosotros fuimos incapaces de hacerlo…¡lástima!) y la cara que puso el taxista cuando vio la que se le venía encima.